Esta vez, alejada de los contenidos penitenciarios y limitada a lo que, gracias a la primera poeta lírica, venimos llamando lesbianismo. Plan V. Ea.

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BSO Capadocia

enero 8, 2010

Mientras mi mujer ve Capadosia, yo la miro de reojo y me entretengo en investigar su BSO. Esto rapero y esto no.

Pinche vieja puta, te chingaste a la Bambi. Y, pues, ¿qué cómo se llamaba la Bambi en realidad? Ay, pues no lo sé, ¡qué pena! Tantas veces que me la comí, y no me sabía su verdadero nombre. Menos mal que aún quedan personajes bien chingones en Capadocia.

¿Sabíais ya que Capadocia, además de la región que se corresponde con Anatolia central, es una serie de producción mexicana emitida por HBO Olé, esto es, la HBO latina? ¿Y que está ambientada en una cárcel de mujeres? ¿Sabíais que Capadocia se llama así porque Capadocia es la región en que, según el mito, habitaban las amazonas?

En una ciudad totalmente poblada por mujeres, ora la de las del pecho cercenado, ora la de las rodeadas por alambre de espino, ¿acaecerán historias lésbicas? Se aceptan apuestas.


We love la Bambi.

Cuando los días del lesbianismo en España eran oscuros como el sobaco de un grillo, ella brilló como un faro en desequilibrio…
Oh, Sinead, inspiración de las niñas sáficas, ¿qué fue, qué fue de ti?

SINEAD OCONNOR, TODAY

SINEAD O'CONNOR, TODAY

El valor de Sinead como artista reside en diversos factores. Es una estrella del pop/rock polémica e influyente por distintos motivos. Fue la primera en hacer unas cuantas cosas. Es una mujer que no quiere mostrarse a sí misma como el eterno femenino. Su cabeza va rapada, su ropa sin escotes y sin formas. Su expresión se muestra seria, casi enfadada, para el público y las cámaras. Esta imagen construye un reto al imaginario largamente arraigado de la hembra-estrella del rock seductora. Supone una revolución desde el punto de vista estético y actitudinal: simplemente quiere ser valorada como artista, y no como objeto sexual. Plantándose frente a ciertos estereotipos, abre esta nueva brecha que seguirán algunas artistas. Otras, huelga decir, no.

Un dato que recuerdo desde hace ya 15 años es que Sinead nace en 8 de diciembre de 1966. El 8 de diciembre del ’80 matan a Lennon. Sinead nace en Dublín. Vive con su madre, divorciada, que abusa de ella repetidas veces, por lo que la joven va a vivir con su padre y su malvada madrastra. La madre muere antes de que Sinead cumpla los 20. Para entonces, la han tenido que ingresar en un reformatorio por su mala conducta. Pero con 15 años el batería del grupo mimado por U2 la descubre, gracias a que la ve cantar en una boda Evergreen, un tema de Barbara Streisand. Así, empieza a colaborar con este grupo. En ningún lado lo dicen, pero es probable que se estuviera tirando al tipo que la descubre… ya se sabe cómo son las bodas. Más tarde, comienza a estudiar Canto y Piano en la Escuela Superior de Música de Dublín, mientras se mantiene gracias a la entrega de telegramas cantados.

Poco después, probablemente resquemada de tirarse a este tipo, firma contrato con su primera discográfica y cambia de aires: se va a Lóndori, Londres. Antes de grabar su primer disco, hace una canción para la b.s.o. de The Captive con The Edge (¡el batería de U2, en aquellos tiempos, ni más ni menos!). Como no le gusta que la producción de su primer disco, más chula que un ocho y embarazada de la misma cantidad de meses, se sienta a los mandos y lo re-produce ella misma. Obtiene unas críticas fabulosas para un primer álbum.

Aquí empieza a torcerse el asunto. La calva aprovecha las múltiples entrevistas que le hacen a raíz de la salida del disco para posicionarse en público a favor del IRA. Y de paso, aburrida de follar en grupo con U2, uno de sus mayores apoyos, dice que su música era bombástica (la palabra bombastic, en inglés significa rimbombante; con el IRA de por medio, se convierte en un insulto doble).

Sinead, más guapa

Sinead, más guapa

En resumidas cuentas, ya en 1990 la mujer empieza el cultivo de amistades complejas. De paso, se divorcia de su marido (porque sí, chicas, estuvo casada, jovencísima y con un batería macho, y no contenta, se vuelve a casar, y tiene un hiijo y una hija).

No obstante, es entonces cuando tiene su proyección internacional -que no la mayor-, gracias al tema escrito por Prince Nothing compares 2U, que requetesuena a diario en nuestros oídos gracias a cadenas como Kiss FM, y, según cuentan, Radio 3 en un futuro no muy lejano. Con la internacionalidad, cómo no, se multiplica la controversia: rechaza nominaciones a los Grammys, sigue defendiendo al IRA, se niega a subir a escenarios en los EEUU si suena su himno (esto nos recuerda a Morrisey cuando no va a festivales en que haya carne).

Y la cosa, lo anunciábamos, irá a más. Es en 1992, en el Saturday Night Live, un programa al que se ha negado a ir porque el presentador le parece tremendo misógino. Tal vez su mánayer la fuerza a ir y ella se vengó de esta manera.

La repercusión de esta acción es enorme. Las imágenes dan la vuelta al mundo, mil veces. Se nos tatúa en el cerebro, de manera que hoy en día lo transmitimos en los genes a nuestros hijos: mis sobrinos, que apenas cuentan 3 años y 2 meses respectivamente, rechazan no sólo a Sinead O’connor sino a toda hembra rapada por esta información que les viene con sus propias células. ¿Hay alguien que no relacione con Sinead las palabras fight the real enemy?

Y eso que por aquel entonces no hay youtube.

Los efectos son inmediatos. La gente sale a la calle a apisonar y quemar sus fotos y discos, ofendida, cabreada, más papista que nunca. Me pregunto si los compran para quemarlos, si algunos dueños de las tiendas se niegan a venderlos y los tiran ellos mismos, como la basura que les parece.

Sinead pasa de ser una incomprendida a una paria mediática. Es abucheada masivamente en un homenaje a Bob Dylan en el que tiene que participar seguidamente. En EEUU es boicoteada por la prensa durante años. La mayoría de los medios la ignoran. Jamás recupera el éxito que obtiene con los primeros discos.

Para las nuevas generaciones, poco impresionables y bastante descreídas, haré un símil: imaginen que Banderas rompa la foto del Papa, hace 16 años y Juan Pablo, el Papa del pueblo, no este Razinger que tiene cara de malo, en un canal prácticamente internacional. Un Banderas con proyección internacional, como la de hoy, y con el país creyente como hace 16 años. No vuelve a pisar el país por miedo a ser empalado, y su carrera se vería reducida a la de actor porno.

O’connor se dedica a estudiar ópera. Declara que el bel canto era la única terapia que iba a recibir. Tras una época a caballo entre Londres y Los Ángeles, vuelve a su Dublín natal. Se hace sacerdotisa de una rama católica, es excomulgada -cosa que uno no puede conseguir de la noche a la mañana-, una revista la saca del armarmio como lesbiana, acto seguido, se declara bisexual, porque sólo se ha acostado con tres mujeres (lástima, e inconcebible). A esta canción, cantada por ella, le suponen subtexto lésbico, porque su inspiración para cantarla es una amiga lesbiana que canta la canción para lamentar la pérdida de su novia.

Canta ópera en el WOMAD de Peter Gabriel.

Esto lo pronosticaba: intenta suicidarse, sin mucho ánimo, y sin éxito.

Lanza un disco en 2003, y a la par su retirada, sin embargo, no lo es en absoluto. Hace las paces con los U2, lucha contra la fibromialgia y en 2005 ve la luz un disco con grandes artistas, Collaborations, y no deja de producir hasta el mismísimo día de hoy, si bien alejada del pop. Vive alguna larga temporada en Jamaica y se empapa de la música de allí, entre muchas otras cosas. Y más sorpresas que nos tendrá guardadas: dicen que Sinéad está trabajando en un nuevo álbum, llamado Blasphemy, así como en la preparación de una gira musical acústica.

No quisiera despedirme sin destacar que fracasa en su empeño de dejar de ser un objeto sexual… homosexual, ¿habéis visto qué buenorra está en el vídeo del Papa? Bueno, la ropa, muy bolleramente, merece la quema que sufrieron sus discos…

BOLLOSPECTER

octubre 31, 2008


Hablando de subtextos lésbicos en el cine, de Rebecca en concreto, hacemos memoria de todo un mundo de homosexualidad en el cine de Alfred Hitchcock. No pretendemos estar descubriendo nada. Miren su preferencia por las divas -incluso princesas- como grandes protagonistas. Protagonistas objeto y machacadas, por otra parte, como correspondería a buen misógino… aunque de esto habría que hablar más larga y analíticamente, y no lanzar la piedra sin más. Miren La soga, protagonizada por una pareja gay, asesina, eso sí. Miren a Norman Bates, travestido cuando va dressed to kill, viviendo a merced de su madre en el un motel, marica, marica, marica mala sin duda. Aunque fueran criminales, al menos había algo de visibilidad gracias a la tita Freda, habrá que tomárselo así. Eran otros tiempos, ¿no? Que por qué la llamo Freda…, tan gordaca, habría aplastado a esas rubias… Ay, ay, ay, ¿qué secreto guardabas en tu armario, osito guapo?

Bueno, hipótesis basadas en topicazos ofensivos aparte, una venía a hablar de cine lésbico.

Según nuestras fuentes, la primera lesbiana cinematográfica sin subtexto, reconocida, fue en La casa encantada (1963), película “de terror” de la que luego hubo un remake cerca de los dosmiles, en el que una salvaje Catherine Teta Jones, la de las cejas perfectas, hacía de Bisexual. Aquí un pequeño inciso: ni siquiera con las mejores esteti100es te quedan las cejas simétricas. En fin, a lo que íbamos: que sería en color, y con la titibuena con pinta de latina del momento, pero esta versión, The Haunting, La guarida, elimina a la el personaje del que hablábamos para convertirlo en una especie de pantera devoratodo, y así invisibilizarlo, haciendo desaparecer así a la lesbiana que todas buscamos fuera…
La que parecía bollera pero no lo era, era la protagonista, Lili Taylor, a la que Catherine trataba de seducir sin éxito. Parecía bollo y no lo era… ¿Sería vasca?