Ayer fuimos a ver Donde viven los monstruos. Nos gustó todo, excepto donde salen los monstruos.

Pinche vieja puta, te chingaste a la Bambi. Y, pues, ¿qué cómo se llamaba la Bambi en realidad? Ay, pues no lo sé, ¡qué pena! Tantas veces que me la comí, y no me sabía su verdadero nombre. Menos mal que aún quedan personajes bien chingones en Capadocia.

¿Sabíais ya que Capadocia, además de la región que se corresponde con Anatolia central, es una serie de producción mexicana emitida por HBO Olé, esto es, la HBO latina? ¿Y que está ambientada en una cárcel de mujeres? ¿Sabíais que Capadocia se llama así porque Capadocia es la región en que, según el mito, habitaban las amazonas?

En una ciudad totalmente poblada por mujeres, ora la de las del pecho cercenado, ora la de las rodeadas por alambre de espino, ¿acaecerán historias lésbicas? Se aceptan apuestas.


We love la Bambi.

No dejo de darle vueltas desde hace muchos, muchos meses.
Señal inequívoca de la proximidad del día del Armagedón es ésta, y no otras que otros se empeñan en ver allá donde no las hay. La resumo, que estamos en Navidad: nada menos que Rafael Moneo ha proyectado una iglesia en cuyos bajos está prevista la construcción de un supermercado y un parking.

Si bien la cúbica edificación ya ha abandonado su etapa más amorfa, aún quedan por recogerle los bajos. Y nosotoros, deseosos de verla finalizada, nos preguntamos: ¿atraerá el super a la gente a la misa? ¿Alejará la iglesia a la gente de las compras? ¿Abrirá el súper los domingos, aprovechando que abre la iglesia? ¿Será esta una buena estrategia empresarial, o todo lo contrario, dado el ateísmo procaz que nos aqueja últimamente?

No lo sé. Lo que sí sé es que me viene a la mente el caso del único ser al que conozco que ha sobrevivido a algo tan tremendo: no quiso entrar al funeral de su tía, a la que detestaba vivamente. Se quedó fuera de la iglesia en la que se celebraban los responsos, porque él era muy rojo. Y mientras se jactaba de todo esto, comenzó la tormenta, y le cayó un rayo.

Como os decía: se aproxima.

M. no es alumna mía. Está sola, sentada en una esquina, con las piernas muy apretadas.
-Hola.
-Hola. – tiene los ojos enormes, aunque no tan descomunales como sus incisivos. Es de los niños que aún parecen muy niños. Pero si está aquí, no debe de ser tan pequeña.
-¿No te apetece jugar?
Se encoge de hombros.
-¿No han salido tus amigos?
-Sí, están ahí…-y me señala a un grupo que corretea. Qué pequeños son. Aunque no tan desprotegidos como ella.
-Pero igual no te apetece ir.
-No sé si me apetece ir…
-Bueno, pues nos quedamos aquí charlando. Ya lo sabrás en algún momento.
-¡Eso espero!
Le digo mi nombre. Me llamo como su hermana. Su cara se ilumina. Yo también adoro inmediatamente a quien se llama como alguno de mis hermanos (no voy a decir como cuál).

M. no distingue muy bien las emociones de los que le rodean. Tampoco tiene especial habilidad para expresarlas. No suena a enfermedad, ¿verdad? Pues lo suyo es todo un síndrome.

Es una especie leve de autismo que, tal vez os suene, recibe el nombre de Síndrome de Asperger.

Corría el año 2006. Mientras E.T.A. nos daba un más que merecido descanso y Youtube se instalaba en nuestras vidas, nos abandonaban dos grandes Rocíos (Jurado y Dúrcal), James Brown y Glenn Ford. Por otro lado, Plutón, tras años dándonosla con queso, perdía su calidad de planeta. Y si uno ejercía de usuario del transporte público, en las marquesinas encontraría carteles que hacían referencia al Síndrome de Asperger.
Esto se debía a que, entre muchas otras cosas, 2006 fue declarado el año internacional del Síndrome de Asperger. Este tipo de iniciativas suelen ser tomadas para promocionar a grandes desconocidos, como la esclerósis múltiple. Siempre nos quedará la duda de hasta qué punto está relacionado con la declaración de tal año el éxito que entre 2003 y 2005 obtuviera la novelita El curioso incidente del perro a medianoche de crítica y público.
También nos quedará la duda de hasta qué punto resulta esta popularización o difusión beneficiosa.
Porque no se me va de la cabeza aquella eventualidad a través de la cual nuestro bienamado David Beckam dio a conocer al mundo que estaba aquejado de TOC (transtorno obsesivo compulsivo), a raíz de lo cual medio mundo se apuntó al carro y salió del armario para comunicarnos que ellos eran súper, híper obsesivo-compulsivos, lo mismito que el marido de la ex-Posh Spice, estaban afectados por esta grave enfermedad psiquiátrica.

En fin. Milagritos a Lourdes. Somos y seguiremos siendo idiotas.

No en el sentido que le dio Lars en su película homónima.
Por si alguien está interesado en averiguar cuán aspergerianx es, puede pinchar aquí y fliparla. Mi resultado fue mucho mayor de lo que una media de mujer suele dar. Sí, más autista que un calcetín fino de mujer, increíble pero cierto.

fin de semana largo en omega 3

noviembre 29, 2009

Nos alimentamos a base de salmones crudos, pescados a zarpazos por nosotras mismas, contra corriente, en los saltos del Manzanares. Agotadas, la última noche, decidimos sentarnos y probar el pollo masala que tanto gusta a Carmela Soprano, en un restaurante con otras aves rojos en su escaparate. Agradable, pero no valía lo que costaba. Por otro lado, casi nos liamos con unas chicas en los baños del bar bollo de moda. Casi nos liamos, sólo que, de nuevo,… ¡a zarpazos! Prefiero no dar el nombre del bar que dejo de recomendar. Y nos dimos a la cocktailería. El Josealfredo y sus parroquianos son dignos de ser avistados.
Todo esto, sucedió en Laurel Canyon (¿qué pornógrafo/Corín Tellado frustrado, corto de imaginación, la traduciría como La calle de las tentaciones?). Qué paradoja que esté ubicada en torno a Espíritu Santo.

Psicopompa

noviembre 25, 2009

En aquella mañana de ensueño ejercía de psicopompo. La mujer me abrió la puerta. La conocía, pero cómo ubicarla. Tal vez si oyera su voz.

-Buenos días.-sonreí. Siempre fue el trato con la gente lo que más me gustó de mis empleos.

-Buenos días.

Su voz no me dijo nada sobre su identidad. Apenas podía refrenar un aleteo feliz en mis tobillos.

-Traigo un envío a su nombre.

Extendió su brazo derecho y desplegó la mano, abierta para recibir con la naturalidad con que una flor busca la luz.

Deposité el porte en su palma. Se trataba de una figura esférica, del tamaño de un canicón. Su color, prácticamente uniforme, era de un blanco sucio, azulado. En su interior, se distinguía una mancha negruzca. Aunque firme, era gelatinoso. Al verlo, podría pensarse en el ojo de algún animal. Yo pensé en el de un enorme anfibio, si bien por su color aparentaba ser más bien el de una vaca.

La desconocida me miró, con la sabiduría de quien esperaba una noticia, pero igualmente desmoralizada. La advertencia era clara: la sirena había desovado.

Sólo en sus momentos perezosos puede un poeta dedicarse a interpretar los sueños y a rebuscar en ellos elementos que utilizar en sus poemas. La oniroscopia no ha producido hasta la fecha nada importante. Los poemas de nuestra vigilia, aun los menos logrados, son más originales y más bellos y, a las veces, más disparatados que los de nuestros sueños. Os lo dice quien pasó muchos años de su vida pensando lo contrario. Pero de sabios es mudar de consejo.

Hay que tener los ojos muy abiertos para ver las cosas como son; aun más abiertos para verlas otras de lo que son; más abiertos todavía para verlas mejores de lo que son. Yo os aconsejo la visión vigilante, porque vuestra misión es ver e imaginar despiertos, y que no pidáis al sueño sino reposo.

Antonio Machado, Juan de Mairena

Hallazgo de aguas estancadas

noviembre 15, 2009

El ángel tiene la luz dada. Me acerco. Observo sus pupilas dilatadas. Me pregunto por qué se ha quedado enfrascado en la observación de la bombilla de la lámpara desde su almohada.
-¿Apago la luz?
-No…, me gusta… Si me quedo mirando, sale una aureola de color… alrededor.
El timbre de su voz es de tal dulce éxtasis, que empiezo a dudar de si consume éxtasis. Me asusto.
-¿Estás bien?
-Sí… sí…
Sólo a mí se me ocurriría una pregunta tan tonta. Está mejor que bien. Me voy, asustadísima.
¿Qué le pasa a mi ángel?

No es la primera vez que me hago esta pregunta, recientemente. Pero esta noche, el ángel ha abandonado nuestro mundo. Y yo no sé qué hacer, estando él en el limbo. No sé con qué distraer la angustia. Tirada de la mano por la nostalgia, comienzo a mirar fotografías en el ordenador. De viajes. De fiestas locales. En público. En privado. Yo sola. Él solo. Con familia. Fotos de sobrinos. Sus amigos y él. Yo y los míos. Los dos y ellos. Los dos y nosotros. Revoltijo de todos.

Y las encuentro. Imágenes en las que sonrío feliz. Me invade una sensación que al parecer me es ajena, el orgullo. Estoy preciosa, en esas fotos. Y entonces reconozco la peste de la podredumbre. Como iluminada, comprendo que llevo una temporada odiándome por haber renunciado a lo que logré ser, y cuánto detesto de aquello en lo que el tiempo me ha convertido. Decido inmediata y firmemente que lo amable de ese estado anterior es mi objetivo. Qué idiota, cómo pude olvidarlo. Sólo las aguas estancadas de una mortal podrían contaminar a un ángel.

el ángel

noviembre 13, 2009

Fueron aquellos vapores los que la convirtieron en ángel. Los párpados quedaron en paz, semicerrados. La delgadez, extrema. El paso iba siempre un par de palmos por encima del suelo. Acostado, sus manos y sus pies estaban fríos, pero la frente permanecía ardiente. La mutación me torturaba.
-Creo que tienes fiebre.- le dije.
En su beatitud, apenas centró la mirada.

A la caza del dragón

noviembre 9, 2009

De mis cenizas de octubre revivo. Para ti me vuelvo ave Fénix. Y como soy joven, te pido tu tiempo.

-Ángel, no te tomes esas pastillas para dormir. Dame el tiempo que matan.

Te tomaste dos, a falta de una. Esto te libró no sólo de seguir escuchando mis ruegos, sino los truenos, el azote del viento, el espíritu de las mareas eléctricas y la lluvia.

Yo hice mías tus pesadillas. En la tormenta, pasé la noche persiguiendo dragones. Caminando entre edificios en ruinas por un cable, vestida con un tutú. Tratando de asustar al cielo con mis desafiantes miradas de tigre.

Y entonces se hizo de día. Pero la tempestad aún no ha cesado.

(Esto nadie ha de tomárselo de manera literal.

Esto
sí.

Eso sí, está dediplagiado a Brett Anderson, el artista más carismático a quien más veces he tenido el gusto de ver y acosar en directo. Y cómo no, a Anz.)