Voy a aterrizar

abril 27, 2009

Mapaldipigopoloposlupunepesgripisepesepenloposquepenapadapapa parepecepepopodepersapalipircopomopoepesdepebipidopo.
Parapapapaaaaa papa parapapapaaaa paaaa

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No lo comía

abril 20, 2009

Dentro del abanico que oferta el mundo de la comida basura, suele haber invenciones en cuyos misterios sólo se adentran sólo los ánimos más ávidos de riesgo. Los gordos de la colina. Los mutantes de paladar.

Encasillaría en esta categoria dos elementos que han aparecido hace poco en mi universo gustativo. Elementos que rayan y sobrepasan lo incomestible, lo insalubre y lo increíble.

Uno es posible que se os haya ocurrido ya. El nombre provoca hasta tal punto que es llamativo que su imagen logre hacerlo más. Confirma en sí que la vida está llena de sorpresas, y que el ser humano siempre logra superarse. Se trata, cómo no, de la acertada y apetitosamente rimbombante telepizza cheeseburger. Ni las mayores víctimas de la palabra “nuevo” caeremos en las trampas de semejante círculo infernal. Una imagen vale más que mil palabras.

nos van a robar la idea, dicen, los muy atrevidos publicistas

nos van a robar la idea, dicen, los muy atrevidos publicistas

No muy lejos en cuanto a forma, y de nombre magnífico, se ubica éste segundo hallazgo. Una que ha comido cerebros, ojos y manekenpisses de gominola, no pudo dar creditito cuando vio qué trataba de representar, en realidad, el último bramido en caramelos -única chuche, por cierto, que no conocía de la tienda:

cojones de camello... ¡aciditos, rellenos de líquido, uhhhm, qué ricos!

cojones de camello... ¡aciditos, rellenos de líquido, uhhhm, qué ricos!

Judías con chorizo, no lo comía.
Cojones de camello, no lo comía.

Para un domingo, para E.

abril 19, 2009

También para Anz, mi persona favorita, aunque justo hoy no pueda salir de casa.

Todos saben por qué: esta canción tiene una gran letra.

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9/15

abril 19, 2009

Tras soñar que llego tarde una proporción desmedida de estas mis noches de asueto, que, dicho sea de paso, vienen ocupando por derecho todo lo que llevamos del mes de abril, y habida representativa cuenta de que, hasta hace nada, dormía cual lirón, juzgo adecuado el momento de conceder que MI TRABAJO ME ANGUSTIA.

Esperar a fin de mes, o al siguiente puente, acaso ocasione que le vuelva a ver donosura…

Va de retro

abril 12, 2009

Vade retro es una de las abundantes expresiones que en nuestra lengua provienen directamente del latín. Su explicación es asaz sencilla. Vade es el imperativo singular del verbo vado, vadis, vadere, marchar. Retro, atrás, hacia atrás. Así, cuando algo nos causa rechazo o miedo, exclamamos esta frase autoritaria: vade retro!, retrocede, o la otrora popular vade retro, satanás, ¡marcha atrás, satanás!

Pero esta entrada no muestra rechazo ni, esperemos, falta ortográfica. Esta entrada va de retro.

Érase que se era una tarde cualquiera. Una tarde de martes en que al Cactus congraciamos con nuestra presencia. La conversación, briosa en forma, lánguida en contenido, versaba sobre individuos de conspicua reputación que se han acomodado en tal naturaleza sin haber, digamos, pegado palo al agua. Con cierta vergüenza admitió una de nosotros que jamás supo de las labores a las que habían entregado el tiempo las mellizas Olsen, antes de destinar la práctica totalidad de éste a acoplar de las maneras más abigarradas los ropajes de Chanel. Talento no del todo desdeñable: no está en manos de cualquiera romper la elegante monotonía de los diseños de Mme Coco.
Hubo, por tanto, que explorar el pasado de actrices de las aludidas. Tras un par de brazadas pegajosas por Padres forzosos, nos sumergíamos en las entretelas de Tú a Boston y yo a California. Mary Kate y Ashley protagonizaron una de las incontables revisiones -necesarias, qué duda cabe- de la producción de Disney en que figuró Hayley Mills. Versión inicial filmada fragmentariamente, ya que, a diferencia de las mellizas, Hayley carecía de una doble, circunstancia por la que interpretó dos papeles. El montaje, tan reformista que progenitores lo explicaron a su prole en la generación venidera, fue nominado al Óscar, junto con el sonido.

No obstante, Hayley Mills ya contaba con un Óscar por Pollyanna. Mi interlocutora, que juró haber estado obsesionada de niña con la actriz, no recordaba este personaje, ni había jugado a ser Sharon y Susan, ni contaba entre sus más codiciadas posesiones con el cómic de Pollyanna.
Pollyanna era una niña huérfana, biempensante hasta el éxtasis. Tan buena, que incluso amaba a Angela Channing. Si en lugar de un esperado regalo de Navidad, recibía unas muletas, se decía, alegre, que había que estar agradecido por no necesitar utilizarlas.

¿Habré aprendido algo de ella? ¿Tendrá mi pasión por Hayley, hasta ahora ignota, algo que ver en que las prefiera rubias? ¿Me habrá influido la manera de vestir de Pollyanna? :O!!
Con esta tensión insostenible les dejo. Recibirán más en siguientes entregas.

Añadimos 3 cosas:
a) que ardemos en deseos de que se estrene el biopic sobre la vida de Coco Chanel.

y

b) una pregunta: ¿cuántas veces al día diríais que entráis a Google?

Últimas noticias

abril 4, 2009

Al parecer, en el pequeño estanque del centro de A., un pueblo muy cercano, colocaron unos patitos extraños, entre ellos, un pato mandarín & hembra. El macho desapareció hace unos dos meses. Y nadie sabía nada de él…